
En los últimos años, se registra una alta migración desde los departamentos del Chocó, Cauca y Nariño, debido a la situación de conflicto social y armado allí vivida. En materia de inclusión los indicadores de desarrollo municipal son desalentadores. En materia de vivienda más del 90% viven en casa arrendadas o inquilinatos; en salud, existe baja atención, hay niños que no poseen el esquema completo de vacunación y la cobertura en salud es menor que la media del municipio. En educación, existe analfabetismo, deserción y rezago escolar, lo que conlleva a que en los hogares no haya impulso y motivación hacia el estudio. El tema adolescencia es crítico, puesto que las bandas delincuenciales se aprovechan de esta marginalidad para hacerlos cómplices de la ilegalidad, y a las adolescentes a engrosar las filas de la prostitución forzosa y redes de trata internacional.
Hay una gran masa de desempleados, subempleados y la mayoría de mujeres cabeza de hogar trabajan en oficios domésticos por bajas sumas que en ningún caso alcanzan al salario mínimo legal vigente, y no cubren de hecho la subsistencia cotidiana (arriendo, necesidades básicas) lo que repercute en la desnutrición de los menores de edad a su cargo. Hay problemas a nivel familiar, los niños y niñas, rápidamente pasan al ICBF, porque casi siempre están solos en casa y no van a la escuela.
En definitiva, son los mismos problemas de toda nuestra sociedad, pero donde el elemento étnico pareciera ser un agravante. Por lo que se hace necesario un enfoque diferencial de la política pública para cerrar las brechas sociales y focalizar recursos.
Para Onías Mósquera Sánchez, líder comunal afrodescendiente, ser negro en Cartago es una oportunidad. No cree que nuestra ciudad sea un lugar hostil para las personas por su color de piel. Con veinte años en Cartago, llegado de Istmina en Chocó, considera que “por el contrario ser negro me ha traído ventajas o por lo menos, me han reconocido más.”
Su labor como líder del barrio El Samán, tiene esa alegría que heredó del pueblo chocoano y ha sido un dinamizador de la organización barrial como pocos en Cartago. Es consciente de que la fortaleza de las comunidades negras para acabar con la discriminación y la desigualdad, está amparada por los instrumentos de la ley. Según Onías, Falta empoderamiento, unidad y acción. Por ello, en el mes de la afrocolombianidad, que recuerda el fin de la esclavitud, él quiere decirle a todos los cartagüeños que será Concejal.
Onías Mósquera Sánchez, trabaja de la mano del próximo alcalde, Víctor Álvarez. A quien ha visto crecer en el seno de la acción comunal. Considera una oportunidad histórica el hecho que un líder hecho a pulso, pueda ser el próximo mandatario de todos los cartagüeños.


